EDITORIAL | Nora Leal Marchena sobre artículo de Europa Press

La violencia contra niñas y niños del mundo se manifiesta en todas las clases sociales y en las distintas regiones del mundo. 

Se expresa de múltiples maneras: golpes, gritos, exigencias desmesuradas, abuso sexual, violencia institucional, discriminación, uso de los niños para la guerra, explotación laboral y pornografía infantojuvenil, entre otras.

Sabemos que el infante sometido a condiciones de violencia está permanentemente estresado. No puede reconocer las señales de su mundo interno ya que está en estado de alerta, pendiente de defenderse y sobrevivir. 

Esto conduce a un crecimiento bajo condiciones de stress crónico provocando múltiples alteraciones a nivel neurobiológico y subjetivo. 

Se altera el desarrollo psicosocial y aparecen síntomas que afectan la salud mental actual y futura.

Durante la pandemia, con la cuarentena, el encierro y el aislamiento, se han recrudecido las situaciones de violencia intrafamiliar con efectos devastadores. 

Desde AAPI trabajamos intensamente en campañas preventivas, en apoyo a familias y en tratamientos desde las instituciones y los consultorios.

Abogamos por un mundo libre de violencia y por una infancia con derecho a una crianza saludable, con acceso a la salud, a la escolaridad, al juego y a una familia que los cuide y los quiera.

Fuente original: Europa Press